FORTIS: el sistema Sun Ballast® diseñado para resistir las condiciones más extremas

En los últimos años, el aumento de la frecuencia e intensidad de los fenómenos meteorológicos extremos ha cambiado profundamente la forma de diseñar las instalaciones fotovoltaicas. Ráfagas de viento cada vez más violentas, condiciones ambientales impredecibles y cargas dinámicas complejas exigen hoy soluciones capaces de garantizar seguridad, continuidad operativa y estabilidad a largo plazo, incluso en contextos especialmente expuestos.

En este contexto nace FORTIS, el nuevo sistema Sun Ballast para instalaciones sobre cubierta plana, diseñado para ofrecer prestaciones estructurales avanzadas incluso en las situaciones más críticas. No se trata de una simple actualización de producto, sino de una evolución de diseño concreta, desarrollada para responder a las nuevas exigencias del mercado y a las demandas cada vez más estrictas de proyectistas, EPC y operadores del sector.

La resistencia al viento como criterio decisivo

FORTIS es el resultado de casi dos años de investigación y desarrollo, basados en más de 14 años de experiencia sobre el terreno y miles de instalaciones realizadas. El objetivo no era adaptarse a los límites de las estructuras tradicionales, sino superarlos, mejorando significativamente el comportamiento frente a cargas dinámicas, especialmente las generadas por el viento.

Las actividades de verificación incluyeron ensayos de laboratorio y pruebas en túnel de viento, fundamentales para analizar el comportamiento aerodinámico de la estructura en configuraciones reales. Estos análisis permitieron optimizar la distribución de presiones sobre los módulos e intervenir de forma específica en los puntos más solicitados del sistema.

El resultado es una estructura capaz de alcanzar valores de resistencia al viento de hasta 1600/2400 Pa, equivalentes a aproximadamente 200 km/h. Un dato especialmente relevante porque permite alinear la resistencia de la estructura con la de los módulos fotovoltaicos: a diferencia de muchos sistemas tradicionales, el soporte deja de ser el límite prestacional y trabaja en sinergia con el módulo, contribuyendo a la seguridad global de la instalación incluso en condiciones extremas y variables.

El factor tiempo: riesgo creciente y necesidad de un diseño avanzado

El impacto de las condiciones meteorológicas en las instalaciones fotovoltaicas es hoy un factor cada vez más determinante en la fase de diseño. La intensificación de eventos extremos —entre ellos ráfagas de viento, granizadas y tormentas— está aumentando el nivel de exposición de las instalaciones, sometiendo especialmente a presión a los sistemas sobre cubierta plana, más sensibles a fenómenos de elevación y turbulencia.

Este escenario se traduce en un aumento concreto de la probabilidad de incidentes, no solo relacionados con eventos extremos, sino también con fenómenos progresivos como micro-movimientos, aflojamiento de fijaciones y esfuerzos repetidos a lo largo del tiempo. En ausencia de soluciones diseñadas para gestionar cargas dinámicas y variabilidad climática, incluso instalaciones correctamente ejecutadas pueden desarrollar criticidades, con las consiguientes intervenciones extraordinarias, costes imprevistos y reducción de la continuidad operativa.